El comercio de emisiones en la Unión Europea impide la acción efectiva contra el cambio climático
Mensaje explícito. La organización ecologista Amigos de la Tierra no puede ser más clara: "este sistema [por el comercio de emisiones] no es capaz de alcanzar las reducciones necesarias que exige la ciencia" para que el calentamiento global no desencadene modificaciones irreversibles en el clima y las condiciones de vida sobre la Tierra.
Amigos de la Tierra lanzó ayer un mensaje de advertencia a los gobiernos europeos, reunidos en Luxemburgo para hablar del cambio climático, un mensaje sumamente explícito en el que lamentan "su confianza excesiva [la de los gobiernos] en el comercio de carbono y en la compensación de emisiones". La organización ecologista insta por ello a los ministros de medio ambiente "a ignorar la presión de los grupos industriales y a comprometerse a alcanzar objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos".
Y es que la organización ecologista acaba de presentar un informe –The EU Emissions Trading System: failing to deliver– según el cual el comercio de emisiones "no es capaz de alcanzar las reducciones necesarias que exigen la ciencia y la responsabilidad histórica de Europa". Según Brook Riley, experto en cambio climático de Amigos de la Tierra Europa, "la obsesión por el comercio de carbono bloquea las acciones realistas contra el cambio climático, como la regulación, las inversiones o la fiscalidad".
Según la organización ecologista, además, "existen agujeros legales en la compra de créditos a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio de Naciones Unidas, que permite a las empresas evitar reducciones internas, mientras que los proyectos que financian en los países empobrecidos fracasan frecuentemente a la hora de reducir las emisiones, además de causar problemas sociales y ambientales". En la misma línea, el responsable de cambio climático y energía de Amigos de la Tierra España, Alejandro González, ha advertido además sobre el uso de mecanismos financieros complejos, "que pueden conllevar la creación de una burbuja especulativa de carbono, que tendría consecuencias económicas y ambientales muy superiores a la anterior crisis financiera". La oenegé ecologista aboga por que el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea promueva la reducción interna de emisiones en "al menos un 40% para 2020".
Más información www.foeeurope.org
El comercio de emisiones en la Unión Europea impide la acción efectiva contra el cambio climático
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